“Los acompaño en este tiempo de dolor y dificultad, así como agradezco a Dios el servicio que realizan acompañando al Pueblo de Dios”, fueron las palabras de aliento del Papa Francisco en su homilía durante las vísperas con la participación de sacerdotes, religiosos, religiosas y seminaristas en la Catedral de San Patricio, de Nueva York.
